- Exponen prácticas corruptas, nepotismo y faltas a sus derechos humanos y laborales y presunto saqueo al presupuesto municipal de seguridad
¡Oiga!
TOLUCA, México, 19 de Noviembre de 2025.- mujeres policías de Tránsito denunciaron abusos, violencia laboral, inequidad y riesgos operativos que viven diariamente bajo el mando de jefas de turno y jefas de servicios en el agrupamiento de Tránsito de Toluca.
Las oficiales declararon que no se niegan a trabajar, sino que exigen condiciones dignas, equitativas y un trato respetuoso, acorde con lo que establece la Ley de Seguridad Pública del Estado de México y los derechos laborales por los que toda persona está protegida.
“No hace falta que un hombre violente a una mujer, también entre mujeres se ejerce abuso de poder, los malos tratos y las humillaciones sistemáticas como a las que nosotras estamos expuestas”, expresaron.

Las denunciantes señalaron que muchas de estas agresiones provienen precisamente de mujeres con cargos operativos, quienes abusan del puesto, hostigan, intimidan y aplican represalias arbitrarias.
Afirmaron que esta situación refleja lo que incluso ha vivido la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como ejemplo de que la violencia de género también puede provenir de otras mujeres con poder.
Acusan represalias y violencia laboral, y entre las prácticas que se repiten denunciaron ser amenazas al personal operativo con castigos o cambios de turno injustificados, horarios fuera de lo establecido, sin recuperación de tiempo; humillaciones, gritos y tratos indignos; asignación desigual de tareas y beneficios entre el personal operativo.
“Nos exponen a riesgos extremos con patrullas inservibles”, indicaron, y señalaron como principal responsable de esta situación a Alejandra Mora Ortega, Jefa de Servicios de Tránsito de Toluca, y expusieron que hay personas que no acuden a trabajar pero se les registra asistencia a cambio de una cuota económica, por lo que la corrupción y la complicidad es cosa de todos los días en ese cuerpo policíaco.
“Alejandra Mora Ortega y quienes la rodean, que se creen jefas, hacen mal uso del dinero que llega normalmente cada mes para el abastecimiento de combustible de las patrullas, por eso los vehículos no cuenta con gasolina y nos exigen que nosotros paguemos eso, con nuestro dinero, para que se puedan mover los vehículos”, señaló una de las denunciantes, quien solicitó la reserva de su nombre por temor a represalias laborales y personales.
Las agentes también denunciaron el grave riesgo operativo al que se enfrentan, debido a que numerosas unidades carecen de condiciones mínimas para operar, con carencias visibles como falta de luces funcionales; torreta, estrobos o sirena sin servir, y fallas mecánicas constantes por falta de mantenimiento.
Señalaron que es inhumano y peligroso exigirles cubrir hechos de tránsito, emergencias o situaciones de riesgo sin las herramientas necesarias que marca el protocolo básico de seguridad, poniendo en peligro sus vidas y las de los ciudadanos.
El personal operativo hizo un llamado a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, para que intervenga y garantice la destitución inmediata de las jefas que abusan del poder, una investigación real y profunda sobre prácticas de acoso laboral, corrupción y represalias; la regulación justa de horarios y cargas de trabajo, un ambiente digno, seguro y libre de violencia de género; la reparación y dotación de unidades en condiciones adecuadas para operar, y que no existan represalias contra las personas que se atrevieron a denunciar.
“No pedimos privilegios, exigimos dignidad”, señalaron, y reiteraron que no están en paro, no se rehúsan a trabajar, ni buscan confrontaciones, sino que exigen lo mínimo indispensable: condiciones de trabajo dignas; equidad entre personal operativo; respeto a sus derechos humanos y laborales, pero, sobre todo un ambiente libre de violencia y de corrupción.
“Servimos al Estado con lealtad, disciplina y compromiso. Lo único que pedimos es que se nos trate con la misma dignidad que el servicio exige. No somos desechables, somos mujeres policías que también tienen familia, vida y derecho a un trabajo justo”, concluyeron.



